“Yo no fui a la escuela de negocios, pero tengo la mejor educación — la de la vida,” dice Adriana Gallardo desde sus oficinas en Glendora, California. Desde aquí contempla todo lo que ha venido construyendo por mas de 20 años como la mente brillante detrás de Adriana’s Insurance, un imperio de seguros que hoy cuenta con 50 oficinas en el sur de California y pronto abrirá oficinas en otros estados.

Mas allá de una magnate, Adriana se ha convertido en una figura inspiradora para todos los latinos de este país, empezando con los empleados de esta oficina. Existe aquí un respeto y una admiración mutua.

Adriana’s Insurance empezó como un negocio de familia y de cierta forma lo sigue siendo. “La gente que trabaja conmigo es latina, es luchona, tiene estudios o no los tiene, pero tiene ganas, tiene corazón y quiere aprender,” dice Adriana.

Esas son las mismas cualidades innatas que la han llevado hacia la cima. Tal fue la profecía de su propia madre, Rosy, quien en alguna ocasión le dijo a Adriana, “Hija, tu vas a ser tan grande que vas a estar en los letreros de los freeways.”

Ya sea en sus campañas publicitarias, en su trabajo humanitario con la Junior Foundation, o en las redes sociales, donde sus seguidores la buscan para pedirle consejos, Adriana tiene una presencia que se hace sentir.

Reconociendo su influencia, Estrella TV la invitó a ser parte de la primera temporada de “Rica Famosa Latina,” una serie reality en el estilo de “Real Housewives of Beverly Hills.”

Ahora Adriana lanza su propia serie online, “Despegando,” con el propósito de inspirar y motivar a la comunidad latina a alcanzar sus metas personales y profesionales. Utilizando todo la experiencia y la sabiduría que ha venido acumulando a través de los años, Adriana les dará las herramientas necesarias para que los latinos puedan triunfar en la vida.

Para realmente apreciar el viaje de Adriana hacia el éxito hay que regresar al despegue, en el estado de México, en una pequeña vecindad llamada Parque Residencial Coacalco. La hija mayor de un mecánico y una ama de casa, Adriana confiesa que creció sin conocer mucho mas allá de su barrio. Talvez por eso de niña soñó con ser aeromosa. Eventualmente se le cumpliría su sueño de viajar por el mundo, aunque no como aeromosa, sino como empresaria.

Como todos los padres, los de Adriana siempre quisieron lo mejor para sus tres hijas, y, viendo que las oportunidades eran limitadas en su tierra, deciden venirse a los Estados Unidos. La lucha durante esos primeros meses en Los Ángeles es algo que muchos inmigrantes conocen.

“Un día mi mamá nos sienta a mis hermanas y a mí,” recuerda Adriana, quien entonces tenía 18 años. “Nos dice que si nosotros dejamos nuestra vida e hicimos de todo para llegar aca no es para hacernos los tontos. Si no vamos a hacer algo en grande, mejor nos regresamos. Y así nos empujó a superarnos.”

Sus primeros trabajos no fueron glamurosos. De la cocina de un Burger King pasó a un Jack in the Box a una tienda de zapatos. Fue así, en uno de esos días que parecen ordinarios, que todo cambió para Adriana.

Habiendo conseguido trabajo como mecánico, su padre compra un auto para la familia. “Mi madre dice que tiene que conseguirle seguro al auto y me pide que la acompañe,” relata Adriana. “La oficina donde vamos está llena de clientes y sólo hay una muchacha atendiéndonos a todos. Esperamos mucho hasta que mi mamá me dice, ‘Averigua si te dan trabajo.’”

No fue tanto una recomendación como una órden, y a pesar de tener sus dudas, Adriana termina trabajando allí — el primer paso en una extraordinaria carrera.

En el ’93 Adriana arranca con su propio negocio de seguros, en una pequeña oficina en Pomona donde sólo cabían dos escritorios — uno para ella y otro para la Señora Rosy.

Desde un principio, Adriana se dedicó a servir a la comunidad latina con un toque especial, dándoles atención personal en su idioma. “Yo soy una cara local, alguien que creció dentro de la comunidad,” dice Adriana. “Se lo que es no tener papeles, lo que es no hablar inglés.”

Esa conexón con la comunidad fue y sigue siendo la clave de su éxito.   

“Cuando empecé, las compañías de seguro no querían a los latinos,” cuenta Adriana. “Ellos pensaban que no cumplían con las leyes, que pagaban mal, que eran clientes problemáticos. Entonces cuando empiezo a abrir el mercado y a ofrecer servicios en español, empiezo a crecer y a crecer. Mi esposo se unió, también se unieron mis hermanas y mi papá, y el negocio creció como una compañía de familia.”

Teniendo ya un negocio establecido, hace casi una década decide abrir su propia compañía de publicidad, Resulta2, con el fin de manejar su imagen y la de su negocio de una forma más activa. Al mismo tiempo logra explorar su lado creativo, algo que sigue cultivando como la estrella y productora de su propia serie.

La misión de Adriana con “Despegando” es tener la mayor plataforma posible para seguir elevando a su comunidad: “Quiero inspirar, motivar, y compartir lo que yo he pasado porque a mí me interesa que a los latinos se nos de un valor y un trato digno en este país.”

¿Y quién mejor que ella para compartir con este público?

“Yo despegué de nada y llegué a ser una mujer muy exitosa,” dice Adriana orgullosamente. “Y aún estoy despegando.”